Teresa Guzmán y el origen de la educación creativa en moda y belleza en México
- Puebla Magazine

- 27 feb
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Actualizado: hace 5 días
Puebla MGZ.- A los 19 años, cuando la mayoría apenas comenzaba a imaginar su futuro profesional, Teresa Guzmán ya estaba fundando una universidad. Sin experiencia previa, sin socios y con un jardín familiar como primer campus, tomó una decisión que cambiaría el rumbo de la educación creativa tanto en Puebla como en México: abrir un espacio donde la moda, la belleza y la imagen dejaran de verse como oficios para convertirse en licenciaturas formales.

¿En qué momento decidiste que la belleza podría convertirse en un proyecto educativo y empresarial de gran escala?
Creo que ni siquiera lo pensé, lo decidí cuando a mí me apasionaba la belleza, me apasionaba la moda, me apasionaba la imagen. Desde que era chiquita iba al colegio y siempre estaba, en tercero de primaria, en quinto de primaria, decía: Ay, esa niña con coletas se vería mejor, ahí esa niña con cejas, este así peinaditas se vería mejor”. Me encantaba que llevaran las uñas bien, les arreglaba el uniforme, les decía a las maestras: “oiga, Miss, póngase saquito, oiga, la peino para la foto”. Siempre me encantó la moda, la imagen y me acuerdo que llevaba mis revistas de Vogue cuando yo llevaba, yo iba en sexto de primaria y veía las revistas y me decían las monjas “Mija, te vas a morir de hambre. Estudia física, estudia química”. Yo siempre fui una apasionada de la moda, de la imagen, de cómo se veían las personas. Entonces salí de 17 años de prepa y fue cuando decidí estudiar diseño de modas. Convencí a mis papás y me mandaron a Guadalajara. Siempre he creído en la belleza, siempre he creído en lo estético, en lo armónico y que la las personas se sientan cómodas con lo que son y, sobre todo, pulir sus talentos y ver lo que traen, porque muchas veces la persona no sabe qué tiene, pero soy buena para ayudarlas a que se vean mejor y también a que las alumnas, mis alumnas, ahora que tengo Trozmer, puedan tener herramientas necesarias para triunfar en lo que les hace ser felices.
¿Cómo nace Trozmer y qué necesidad identificaste dentro de la industria de la belleza en Puebla?
Trozmer nace a raíz de que a muchas de mis amigas no las dejaban ir a estudiar. Te estoy hablando de hace 40 años, Trozmer tiene 38 años y a mis amigas no las dejaban, a nosotros no nos dejaban ir a estudiar fuera. Yo la verdad es que manipulé a mis papás y los convencí que me dejaban ir a estudiar a Guadalajara. Después, cuando abren en México, me vengo a estudiar a México y ya después hice este diplomados y cursos en Barcelona y en Marangoni en Milán y varios cursos sobre el tema que a mí me apasionaba. Pero cuando yo vi que mis amigas no las dejaban ir a estudiar fuera porque eran hace 40 años, dije: “Ay, pues yo tengo un jardín más grande". Fui a ver Marangoni y dije: “Ay, pues es un departamento chiquito”. Fui a ver otras escuelas que sólo había cuatro en todo el mundo y dije: “yo lo puedo hacer en mi jardín”.
Tenía 19 años y en ese momento yo sentía que podía todo y mis papás confiaban en mí y siempre creyeron en mí. Soy la más grande de 7 hermanos. y. La verdad es que siempre creí que pude porque tengo unos papás cariñosos y que me dieron seguridad. Creo que es mucho la base que los padres apoyen a sus hijos y que les digan que sí pueden y que son lo máximo, aunque en realidad a la mejor no tengan tantos tantas virtudes. Pero tú al sentirte seguro puedes hacer lo que quieras. Entonces, como vi el área de oportunidad de que en Puebla no había nada de diseño de modas y yo tenía un jardín. Y 2, este, un frontón y 2 saloncitos. Me aventé a abrir la carrera de diseño de modas, pero empecé como una carrera técnica. Entonces les dije a mis papás, voy a abrir, me dijeron o k, sacaron a 2 personas que tenían en unos locales, anuncié que iba a abrir la carrera, se me inscribieron 80 alumnos de 19 años. No quedó más que mis papás me apoyaran y así empezó.
Al inicio, ¿cuál fue el mayor reto para convertir una idea en una institución educativa formal?
Ay, pues mira, es una universidad con 38 años. La incorporé hace 38 años, pero yo empecé siendo una chava que creía en sus sueños y que dije, sí puedo, voy a abrir. Ni siquiera estaba incorporada, ni siquiera sabía que me tenía que incorporar a la SEP, ni siquiera sabía todos los trámites que tenía que hacer, pero yo confié y creí en mí y toqué puertas. Siempre he ido a tocar puertas y me ayudan. Entonces, cuando supe que tenía que hacer todos estos trámites, me acerqué a la SEP, pedí ayuda, pedí ayuda a la esposa del gobernador, pedí ayuda a las instancias que tenía que yo acudir para que me ayudaran, me enseñaron a hacer los REVOES, me enseñaron a hacer cómo se sacaban los permisos, fui constante, perseverante y siempre quise lograrlo porque soy una persona tenaz o necia, como lo puedas ver, pero busqué que se hiciera realidad mi sueño. Busqué que muchas mujeres como yo, chavitas como yo en ese entonces, pudieran estudiar diseño de modas. ¿Y por qué no una carrera creativa? Porque siempre decían que éramos distraídos, que éramos tontos, que nosotros no valíamos si no éramos contadores o que la licencia una licenciatura creativa nos íbamos a morir de hambre. Y no es verdad. Yo siempre creí que los diseñadores de moda iban a ser, no íbamos a ser exitosos y entonces me decían: “Ay, ¿vas a estudiar para costurera?” Yo no era costurera, obvio sé coser y sé hacer patrones y sé hacer todo lo que tiene que este saber una diseñadora, pero soy diseñadora de moda. Yo a todas las carreras de capacitación para trabajo las dignifiqué, hice que fueran licenciaturas y toqué puertas, fui a la SEP, les expliqué. Yo hice los programas hace 40 años y les di el formato de licenciatura y creyeron en mí y vieron que sí eran licenciaturas, que hoy son un éxito y que hoy todas las universidades de Puebla ya las tienen. Cuando antes decían que “ay sus carreritas”, 25 años, fui única y ahora me siento muy orgullosa que en todas las universidades los maestros son egresados de Trozmer. Entonces la semillita de Trozmer está por todas las universidades y eso es una satisfacción muy grande y ver que los creativos valemos. Mi mayor reto era ese, convertir que las licenciaturas, que las que eran capacitaciones para trabajo, oficios o todas estas licenciaturas que son creativas les dieran el título de licenciatura, no capacitación para trabajo, ni un diplomado, que somos licenciatura y todos podemos explotar nuestros potenciales y nuestra creatividad para hacer realidad nuestros sueños, y que podemos ser diseñadores de moda, licenciados en estilismo, maquillaje, imagen personal, licenciados en eventos, en interiores, licenciada en imagen, asesoría de imagen. Todos los presidentes necesitan un asesor de imagen, todos los políticos, un doctor, cualquier persona. Entonces son licenciaturas que ahora ya tienen mucho auge, pero pasaron 40 años para que todo el mundo le les diera el valor y las tomara en serio.
Trozmer se define como una universidad de belleza. ¿Qué significa para ti dignificar esta profesión desde la educación?
Para mí se me hace un sueño hecho realidad. Para mí se me hace que todos los creativos valemos, que todos los creativos tienen derecho a tener una licenciatura, que todos los creativos pueden ser felices teniendo una profesión de belleza, de arte e inclusive. Luego llegan los papás y les digo, “hay maquillistas como Wiseman, que cobra 100000 pesos por 1 maquillaje. Hay muchísimos waving planners que cobran muchísimo por hacer sus eventos y que son profesionales”. Tengo egresados que son felices haciendo lo que aman. Tengo los mejores maquillistas, tengo orgullos Trozmer como Paco Dumit, como Alan Cárcamo, muchos egresados míos que la verdad se los pelean para que los las arreglen en sus bodas. Tengo egresados como Héctor Serna, como Fabiola Montes, que me hace las producciones de moda, como Max Pureco, como Isaac Rankuroi. Tengo muchísimos talentos, tengo egresados que son directores de universidades súper grandes de moda. Entonces yo estoy súper orgullosa que al tener esa visión o creer en la moda, en la belleza, en la imagen, pude darle la oportunidad a muchísimos jóvenes de poder hacer sus sueños realidad, como yo los hice y que sabiendo que de la belleza y de todo lo que ellos traen, porque ya lo traen, no si yo sé hacer uñas, voy a hacer la mejor que sepa hacer uñas o poner pestañas o hacer un vestido. Hay muchísimos vestidos de novia y bodas que son hechos por mis alumnos. Entonces, la creatividad y el talento valen muchísimo y en Trozmer les pulimos y les damos esas herramientas para que ellos puedan realizar sus sueños.
¿Cómo fue el proceso de llevar la belleza al nivel académico y estructurado que hoy ofrece Trozmer?
Ha sido un proceso largo, ha sido un proceso largo porque soy la única dueña y no quise tener socios, pero era difícil para una chava de 19 años. Yo salí de 17 de prepa sin experiencia, sin tener un trabajo anterior, sin tener errores, sin tener un jefe, pues fui aprendiendo en el proceso. Como dicen, soy una excepción a la regla, o sea, porque todo el mundo dice “un negocio así no va a funcionar”. “Un negocio familiar es este fracaso rotundo”. Soy la excepción a la regla, porque todo lo que dicen que no va a funcionar, pues a mí me funcionó. Soy la única dueña, soy mujer, empecé de 19 años, soy necia, soy tenaz, soy, insisto hasta que consigo lo que quiero, pero también sé que hay muchísimas niñas y chavos, mujeres y hombres, jóvenes, muchísimos jóvenes que son creativos y que tienen esa inquietud de ser alguien en el mundo de la creatividad, de la moda, de la imagen, del maquillaje, de las pasarelas. Entonces yo creí en mí y también en los jóvenes. Y cuando vi que sí se podía, empecé haciendo una pasarela hace 38 años, donde se veía como todos mis alumnos hacían sus prendas. Entonces ellos cosían, hacían los patrones, hacían su desfile. Era un así. He hecho un desfile anual desde hace 38 años y lo he hecho en todas las partes de Puebla. Pero antes contrataba estilistas, maquillistas, stylist, director, asesores de imagen, diseñadores del concepto, gente que hacía eventos y gente que se dedicaba a arreglar el lugar -como la producción y qué sillón va a ir ahí como diseñadores de interiores-. A raíz de todas esas necesidades surgieron todas las licenciaturas de Trozmer porque antes contratábamos, pero ahora tenemos todo in house.

Trozmer se define como universidad de belleza. ¿Qué significa para ti dignificar la profesión desde la educación?
Para mí dignificar las licenciaturas creativas es todo, ha sido todo un reto y todo que el mundo afuera se diera cuenta. Que somos dignos los creativos de tener una licenciatura y profesionalizarla. Quiere decir que hice todos los programas académicos para que vieran que sí teníamos el grado de licenciatura y que también mis alumnos o los chavos o los jóvenes mostraran al mundo lo que ellos podían conseguir.
¿Cómo fue el proceso de llevar la belleza a nivel académico estructurado que ofrece Trozmer?
Me apegué a las reglas, al ISO, a la norma, a aprender, porque si tú dejas de aprender, si tú no quieres aprender, pues bueno, te quedas ignorante, pero siempre es ir un paso adelante, aprender, buscar las herramientas y los procesos necesarios para que Trozmer se institucionalizara, para que dejara de ser una escuelita, una academia y pudiera ser una universidad. En el momento de que yo aprendí el ISO, las normas, todo como tenía que ser los estatutos en la SEP, pude ser una universidad reconocida de prestigio y que sobre todo tuviéramos las mismas oportunidades que otras licenciaturas y que otras universidades.
¿Qué diferencia a Trozmer de otros centros de formación en belleza a nivel nacional?
Bueno, que somos pioneros, que tenemos 40 años en el tema, que siempre vamos un paso adelante, que somos una universidad inclusiva, que respetamos lo que cada alumno quiere y los talentos de cada alumno -solo les damos herramientas necesarias para que ellos puedan triunfar-, que ellos se sienten felices como en casa, que somos flexibles y todos somos creativos y que siempre buscamos lo mejor para que ellos se sientan bien, que tengan las herramientas, los mejores, el mejor estudio, los mejores libros, la mejor, el mejor software, la mejor capacitación para que ellos triunfen y sobre todo les enseñamos a pulir su ojo. Que vean que es estético, qué es agradable, cómo te puedes ver mejor, teoría del color, aprendan a maquillar, aprendan a hacer la ropa, pero siempre con diseño. Tenemos un software especializado con tendencias que aprenden 3 años de anticipación, lo que va a venir de moda. Les damos todas las herramientas para que ellos puedan ser los mejores diseñadores y los mejores en la carrera que ellos escojan, siempre un paso adelante con las tendencias adelante y con la visión de hacer de algo normal, perfecto. Eso no nos diferencia, que creemos en la moda, que somos apasionados, que no somos egoístas, que somos una universidad inclusiva y que aparte de todo, pues tenemos 40 años de experiencia, que las instalaciones tratamos de que estén bonitas para ellos, agradables y que todo el aire que se respire en Trozmer es de creativos, es de arte, es de imaginar como ustedes se quieren ver. Y sobre todo, que tú entras a Trozmer, todos se arreglan, todos van guapos, todos se peinan, todos siempre van como con actitud de gustar y de cada quien su estilo, porque a la mejor yo tengo este estilo, pero otro va de jeans, otro va con el pelo morado. Ahí respetamos a todos, pero todos dentro de una armonía. Entonces es lo que nos diferencia. Es un submundo, como dicen, pero es un lugar increíble donde todos los que salen de ahí son felices.
A lo largo de los años has formado a cientos de alumnos y alumnas. ¿Qué transformación ves con mayor frecuencia en quienes pasan por Trozmer?
Me encanta ver cuando llegan de una forma y yo veo todo el potencial de los chavos. Llegan inseguros, llegan temerosos, llegan como “convencí a mi papá porque quería que estudiara contabilidad”. “Convencí a mi mamá porque quería que estudiara chef”. “No me dejan venir a Trozmer porque dicen que me iba a morir de hambre”. Si vieran lo que ganan muchos egresados, se quedarían helados. Mi mayor satisfacción es verlos cómo entran y ver cómo salen, porque entran tímidos, entran con miedo, entran inseguros. Salen creyéndoselas, seguros, con todas las herramientas necesarias para triunfar, con visión, con ganas de progresar, con ganas de ser parte de la comunidad de Trozmer. Y ellos van a ellos saben que van a tocar puertas y que no se van a dar por vencido, porque saben que ellos en su interior y en lo aprendido llevan todas las herramientas necesarias para triunfar. Los veo salir con unas colecciones divinas, haciendo maquillajes preciosos, peinados, asesorías en imagen, arreglan diseño de interiores, organización de eventos, o sea, todos con toda la capacitación y con todas las herramientas completas para triunfar. Y cuando después volteo a ver, tengo una egresada de hace, no sé, 30 años que le hizo sus diseños a las esposas de todos los gobernadores y ahora tiene un atelier de moda en Rusia, y es exitosísima. Y es una chava que también la yo la anoté en el concurso de Nuestra Belleza y ganó. Entonces Renata es exitosísima. Tengo chavos que ahora, por ejemplo, Héctor Serna, que ahora es El Trapo junto con Fabiola. Son mis egresados, ellos 2 son de mis primeros egresados y ahora hacen una producción de moda que se llama El Trapo y que son egresados de Trozmer. O sea, a donde yo volteo a ver, mis egresados son talentosos y para mí es un súper orgullo verlos realizados y triunfando y que llegaron tímidos y pensando que no iban a hacer nada. O como “ay, le tengo que mostrar a mi papá que no se equivocó de no meterme a contabilidad y me metió a diseño de modas” o a cualquiera de las carreras creativas que tenemos en Trozmer.
¿Qué habilidades, además de las técnicas, consideras indispensables para triunfar en la industria?
Pues ser creativos, o sea, nosotros lo que realmente vemos en los perfiles de nuestros alumnos es que sean creativos, que tengan hambre de triunfar, que tengan talento y a la mejor tú no eres bueno para maquillar, pero eres bueno para coser. A la mejor tú eres bueno para arreglar ambientes, a la mejor tú eres un asesor de imagen nato, a la mejor tú haces las uñas perfecto o tú maquillas súper bien o tú peinas súper bien. Hay muchísimas áreas de oportunidad; tenemos 7 licenciaturas, desde este moda, imagen, interiores, marketing digital, estilismo, maquillaje e imagen personal, asesor de imagen, cosmetología. Entonces tú puedes buscar el área que a ti más te guste, porque a la mejor a ti te gusta el cuidado de la piel, pero no te gusta coser, o a la mejor te gusta asesorar la imagen, pero no te gusta hacer moldes. Entonces, mientras tú seas creativo, tenemos una variedad súper grande para que tú puedas escoger lo que más te gusta.
¿Cómo fomentan la confianza, disciplina y visión profesional dentro de la comunidad de Trozmer?
Pues mira, hasta cierto punto ha sido difícil porque los creativos somos rebeldes. Entonces, cuando se unían a mí, por ejemplo, mi hermana que es contadora, o mi otra hermana que estudió diseño gráfico, o mi hermana que era maestra -porque todos mis hermanos trabajan conmigo. Tengo 7 hermanos y de 7 trabajamos 6 en la universidad-. A veces es fácil, pero a veces también es difícil, pero, eso que dicen, hay las empresas familiares tienden a desaparecer. No. Es una fortaleza grande que aunque a veces tenemos diferencia, pero nos cuidamos entre nosotros y podemos ir progresando juntos. Entonces nosotros buscamos que todos los alumnos tengan la visión hacia la creatividad, sepan que van a triunfar, que van a ser exitosos, pero sirve que seamos diferentes entre mis hermanos, porque, por ejemplo, mi hermana Cecilia es súper estricta. Y entonces yo soy más flexible, yo soy más creativa y mi hermana Mari Lupe es maestra y entonces entre todas nos vamos ayudando, pero es una universidad que tú vas a saber hacer todo, llevas las herramientas y todo, pero también ay, pues yo no soy tan cuadrada. Entonces a veces le digo, oye, no exageres, el chavo sabe perfecto hacer lo que quiera, pero si no es la estructura que tú quieres, según tú no sabe. No, acá los chavos son creativos, son estructurados. Pero también hay una flexibilidad a que sean felices, o sea, no nada más tienes que formar derechito para ser feliz. Tú puedes ir relajado caminando a la mejor y ser feliz. Entonces cada quien es en su término como es. No hay alumnos que sacan puro 10 y que a ellos les gusta ser perfectos. Hay alumnos que sacan 8, pero a lo mejor son los más picudos en su tema. Entonces en Trozmer yo he aprendido a que haya flexibilidad, que hay disciplina, obvio, tienen que entregar los trabajos, tienen que hacer su examen de graduación, tienen que hacer su pasarela, todos tienen que tener un orden, pero cierta flexibilidad como es la vida.
¿Qué papel juega el emprendimiento en la formación de los estudiantes?
Nosotros siempre les inculcamos que ellos emprendan, que ellos puedan tener sus propias empresas, que ellos salgan y busquen su propio camino y sus trabajos. Entonces sí hacemos como microempresitas y que vean que pueden tener una estética, que pueden tener un lugar donde maquillar, que pueden tener un ser wedding planners o que pueden tener cualquier tipo de empresa. Los apoyamos y siempre les damos asesoría.
¿Como mujer empresaria, cómo ha sido consolidar una institución en un sector tan competitivo?
Cuando yo empecé, solo eran puros hombres y yo, o sea, yo iba a Coparmex, iba a las instituciones y era todos los señores y yo, hasta me veían como rara. O decían, “esta qué se siente”, pero la verdad me ayudó muchísimo que todos los señores eran mis amigos. Entonces yo llegaba a un lugar y estaban mis amigos, empresarios súper exitosos y me decían, “ven, siéntate”. Yo siempre he convivido con hombres, admiro a los hombres, me han compartido cómo tengo que trabajar, la visión que tengo que tener, cómo me tengo que desarrollar, y la verdad es que yo admiro a muchos empresarios poblanos y de México que me han apoyado y que me han enseñado cómo piensan los hombres y me encanta. Me encanta porque me aceptaron súper bien y luego hay muchísimas reuniones con muchos empresarios, hombres y siempre me toman en cuenta. Entonces creo que fluir. Y ahora soy feliz en el mundo empresarial con hombres.
¿Hubo algún momento decisivo en el que dudaste y que te hizo seguir adelante?
Obvio. Yo decía, “es que todas mis amigas están casadas y tienen hijos, y yo que yo soy como un señor, yo trabajo, vengo, este soy como un señor que está aquí todo el tiempo y yo quiero a la mejor la familia feliz. y este. Y está ser ama de casa”, pero mis papás me apoyaron muchísimo y desde el principio me dieron a elegir lo que yo quisiera. Soy primogénita de 7 y mi mamá creo que siempre quiso un hombre y entonces medio que me educó como niño. Entonces no me costó todo trabajo y soy buena para la relación pública. Entonces me llevaba con mis amigas y al evento, las fiestitas, pero también me llevaba con mis amigos hombres. Iba a todas las. Juntas, a todas las cosas de los señores. Entonces como que supe, supe ahí, este, pues combinarlo. Después, yo no tuve hijo joven, yo tuve un hijo cuando tenía 34 años, me embaracé y nació de 35, entonces me dio tiempo de trabajar perfecto. No te creas, de repente yo veía y decía, las fiestas infantiles, yo quiero este así la casita feliz, pero bueno, me tocó ser una mujer empresaria y gracias a al apoyo de mi familia, pues salí adelante y soy inmensamente feliz, volvería a ser mamá grande y volvería a tener Trozmer desde los 19 años. Sí dudé, claro que dudé cuando nació mi hijo, porque yo decía, no me quiero dedicar a mi hijo y no quiero estar tanto tiempo trabajando porque me voy a perder los mejores momentos. Pero me salió un hijo maravilloso y me decía, el trabajo de mi mamá es firmar cheques, entonces él estaba pegado a mí todo el tiempo y gracias a eso Ian es mi hijo, ahora tiene 23 años. Él es actor, es súper creativo y le ha ido súper bien porque también ha aprendido todo lo que vivió en Trozmer, lo ha aprendido y ahora en su carrera le sirve muchísimo. Entonces pues me siento feliz porque siento que no me equivoqué y que todo mundo aprendió de Trozmer y somos felices.

¿Qué significa para ti ver exalumnos construir sus propios proyectos y marcas?
A veces digo me cuesta trabajo dejarlos ir, ¿no? Y cuando porque veo los muy talentosos me los quedo y les digo, ay, no, quédate conmigo más rato y quédate conmigo y no sé qué y ayúdame y tú este da clases o tú llevas cierto este coordinación o algo, pero hay momentos que, por ejemplo, yo tenía 2 que los ama, o sea, bueno, he amado a todos porque siempre me hago amiga de todos, pero por ejemplo Mafer Marín. Mafer Marín fue la primera coordinadora de imagen y llegó un momento que le dije, Mafer, creo que ya te queda chico Puebla y también estaba Guillermo Huerta en moda y les dije, creo que a ustedes ya les queda chico Puebla, no sabes, ahorita Mafer es las del vestuario, le va súper bien en México y ella te hace todo. Todas las del vestuario de este de Big Brother y de todas esos cosas de esas producciones. Es buenísima, está realizada y pasó, salió de Trozmer, no, ella estuvo en Trozmer y Guillermo Huerta es súper top en centro, es el más picudo, va a organizar viajes, va a concursos, este es una persona feliz y plena y realizada y siempre me escriben: Tere gracias que nos dejaste ir porque no les corté las alas, porque a veces yo me los quisiera quedar. Y luego me dice, mi hermana, no lo sobornes porque seguro les vas a ofrecer más y vas a querer que estén contigo, y así no, pero siento que ahora ya acepto que sea un momento porque antes era muy aferrada y no los dejaba ir, y ahora sé que es un momento en la vida de cada estudiante o cada profesionista que nos deja lo mejor, pero que yo cuando los vea los puedo ver con gusto y con una satisfacción de que triunfe, ¿no? Porque hay muchísimos egresados súper talentosos que tienen tú, que tienen sus talleres, que son diseñadores de moda, que son makeup artist, que hacen wedding planners y la verdad me súper emociona. A mí eso me nutre, me hace más feliz y vamos siendo una comunidad más grande. Es increíble que triunfen, cada desfile de modas que veo en sus colecciones, cada vez que triunfan. Ay, no, se me pone la piel chinita y es una satisfacción increíble. Aparte empecé 19 años y ahorita pues en 2 tengo 60 y soy inmensamente feliz. Me sigue haciendo muy feliz lo que hago y a lo que me dedico. Me han querido comprar la universidad como 4 veces y la sigo defendiendo.
¿Cómo visualizas el futuro de la industria de la belleza en México?
Siento que es un área súper importante, que cada día va teniendo mucho más auge, que todo mundo ya se volteó a ver, que la verdad es que es importante la belleza, es importante la imagen y antes, ay, pues feo, feo, fuerte y formal, no, pero ¿por qué? O sea, tú puedes ser hermoso por dentro, pero también por fuera. Tú puedes, mientras más seguro y más guapo y tengas más presencia, más te abren las puertas a ti como te ven, te tratan. Entonces la belleza no está separado de la inteligencia y entonces, mientras más guapo, más personalidad y más fuerza tengas, van a ver más tu belleza interior. Entonces siento que es un conjunto, que todo está pegado y que tú proyectas lo que eres. Tú no puedes ser feo por dentro y guapo por fuera, o tú no puedes ser al revés. Entonces todo es un equilibrio y un conjunto. Todos somos energía, la gente como te percibe te va a tratar y también depende de tu seguridad, de tu, de tu inteligencia, de tus talentos, a donde te vas a parar y vas a triunfar.
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Texto: Valeria Dimas | Dirección y fotografías: Karina Tejeda y Andrea Cordero | Entrevista: Andrea Cordero | Edición: Karina Tejeda | Producción: Alejandro Rodríguez




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