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Disminuye en Puebla el interés por celebrar la Candelaria

El 2 de febrero no sólo son tamales; en este día celebramos a la Virgen de la Candelaria, una tradición que con los años languidece.

Por: Yassin Radilla


En búsqueda del atuendo más estrafalario para vestir al Niño Dios este 2 de febrero, día de la Virgen de la Candelaria según el santoral católico, en MGZ Puebla nos dimos a la tarea de visitar diversos sitios donde venden todo tipo de ropones y accesorios, flores y romero, para presentarlos en templos e iglesias tal y como ha prevalecido la tradición.

Al hablar con comerciantes, así como con artesanos que restauran imágenes, con tristeza constatamos que en Puebla capital gradualmente se pierde el interés en esta tradición, una que va más allá de comer tamales.

Durante el 2 de febrero, la feligresía católica celebra la purificación de la Virgen María después de 40 días del nacimiento de su hijo Jesús. Para ello, en México (Puebla no es la excepción) se suelen vestir las imágenes del Niño Dios con ropajes elegantes, uno más que otros, para presentarlas en los templos y sean bendecidas.

Es muy común encontrar en los hogares católicos una imagen del Niño Dios y que año con año se repita este ritual o que se recurra a un restaurador en caso de que se necesite. El asunto de los tamales es una cosa aparte.

Aunque se sabe que algunas tradiciones van perdiendo relevancia, el interés en la celebración de la Candelaria se ha agudizado durante los últimos tres años. En Almacenes Gallito, un negocio de casi 60 años ubicado por Plaza Victoria, en el Centro Histórico de la ciudad, antes se requerían seis personas más para la temporada, pero desde hace tres años sólo dos personas son suficientes para atender la demanda.

Los precios de sus trajes oscilan entre los 85 y 270 pesos en función del tamaño y versión; en este lugar encontrarás trajes de niño Belén, niño pastor, niño abundancia, niño de la esperanza, niño de las palomas, niño Cristo Rey, niño misericordia, niño de la salud, niño de las mariposas, niño Juan Diego, niño de los nueve corazones, niño Santo Papa, niño de cáliz, niño bebé, niño de las rosas, niño de la luz, niño San Judas Tadeo, niño ángel y de niño fe, esperanza y trabajo.

“Sí me han llegado a pedir trajes de huachicol, pero aquí sólo vendemos los tradicionales, no vendemos los extravagantes ni los llamativos”, comentó Don Ernesto, quien ha trabajado en estos almacenes desde hace 30 años. Lamentó cómo la clientela cada vez acude menos para adquirir sus productos y cómo incluso los artesanos restauradores son menos requeridos. “Todavía el año pasado estuvo mejor, y eso que todo estaba cerrado por pandemia. De hecho antes venían más periodistas, ustedes ahorita son los primeros”.


Una manita de gato cada vez menos socorrida

Debido a que en el centro de Puebla, en los lugares donde tradicionalmente se instalaban artesanos restauradores de las imágenes del Niño Dios, no encontramos alguien que nos explicara el proceso de reparación, costos y recomendaciones, nos trasladamos al Mercado Morelos donde nos prometían una calle llena de puestos para ofrecer tal servicio. Al llegar nos percatamos que, en efecto, la tradición no genera el mismo interés.

De entre los pocos espacios dedicados a la restauración que este año se instalaron, elegimos el de Yair, un artesano originario de Amozoc, Puebla, quien nos mostró todo el proceso para dejar las imágenes de Niño Dios como nuevas.

No es nada simple: "por ejemplo, si viene rota su mano, se le echa el mismo material. Nosotros podemos trabajar la resina, fibra, piedra, cera, yeso y barro. Después de que se trabaja en bruto, con la charrasca hacemos los detalles, para continuar con el lijado; esperamos 20 minutos y seguimos con el pintado. De ahí se le ponen los detalles como las pestañas y el calzón".

En Restauraciones Yair los precios por servicio oscilan entre los 40 y 250 pesos en función de las condiciones de las imágenes. Se les encuentra sólo en esta temporada, de 9:00 a 19:00 horas todos los días en el Mercado Morelos.

Don Javier, también de este negocio familiar, nos comentó que llevan más de 30 años de trabajar en la fabricación de juguetes tradicionales y piezas religiosas como nacimientos, ángeles, vírgenes y figuras de otros santos católicos. Lamentó que este año haya bajado aún más la demanda. "Les invitamos a venir; estamos en la explanada del mercado", agregó.




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